
1. El Escáner
El nombre de esta técnica de la Méthode Dolfino® seguramente te da una pista sobre su utilidad. Al igual que el escáner médico que detecta las anomalías del cuerpo, esta técnica permite detectar los elementos indeseables tanto en el plano físico como emocional. El Yo Joven, durante la trance, va a simbolizar estos malestares que la persona guiada podrá quitar, transformar o reemplazar.
La técnica del Escáner es tan eficaz que permite un alivio inmediato de los dolores y otras incomodidades emocionales y físicas. Durante una sesión, puedes usar el Escáner como herramienta única o insertarlo en el corazón de otras técnicas según las necesidades de la persona guiada y su objetivo.
Como la naturaleza, el Yo Joven detesta el vacío y lo llena... con símbolos. Conserva cada experiencia o cada recuerdo simbolizándolos. Luego, colecciona y coloca estos diferentes símbolos en el cuerpo. El mundo del Yo Joven está lleno de imaginación. Por consiguiente, los símbolos toman multitud de formas y varían alegremente de un individuo a otro:
Los símbolos de todo lo que se vive con alegría y agrado son bastante agradables de transportar. En cambio, los símbolos provenientes de períodos de vida más difíciles suelen representar una carga más incómoda de transportar. Este cargamento se cristaliza frecuentemente en dolores emocionales o males físicos.
Para hacer bien su limpieza, el Yo Joven no necesita en absoluto que comprendas o racionalices el posible significado de los símbolos. De hecho, tratar de analizar los símbolos del inconsciente equivale un poco a querer abrir la caja de Pandora...
Es de este mito que nació la expresión «no abrir la caja de Pandora», que ilustra en nuestro caso el sufrimiento inútil que puede derivarse de buscar las causas de una herida, una decepción o un acontecimiento.
Es inevitablemente tu Yo Racional y su cultura del «por qué» el que tiene ganas de descifrar los símbolos del Yo Joven. Recuerda que racionalizar un símbolo suele hacer la técnica menos eficaz.
La interpretación es engañosa y no aporta nada más a este proceso de limpieza. De hecho, se trata más bien de una estrategia de autosabotaje, ya que tu razonamiento lógico tiende a devolverte de inmediato a tus zonas de confort y tus viejos hábitos. En resumen: resiste las ganas de interpretar los símbolos.
Con la técnica del Escáner de la Méthode Dolfino®, podrás ocuparte perfectamente del simbolismo del inconsciente sin ninguna interpretación. Al hacerlo, lograrás fácilmente actuar en la fuente de los dolores tanto emocionales como físicos para obtener un alivio.
Antes de comenzar la técnica del Escáner, es indispensable verificar si ha habido un diagnóstico médico. Es preferible conocer las posibles fuentes del dolor antes de elegir disminuirlo.
Por ejemplo, dado que los dolores puntuales en el pecho pueden ser síntomas de trastornos cardíacos, debes abstenerte de disminuir este tipo de dolores. Este tipo de manifestación física revela que la persona debe recibir atención médica rápidamente. Lo mejor es aconsejarle que consulte a su médico.
Del mismo modo, si alivias otro tipo de dolor, por ejemplo un dolor de dientes, es importante señalarle a la persona guiada que es necesario consultar a un dentista para conocer la causa del problema. La técnica del Escáner puede ser muy útil mientras se espera una cita, pero no reemplaza en ningún caso una visita al especialista.
Antes de comenzar la técnica, define un objetivo medible. En este sentido, evalúa el dolor en una escala de 1 a 10 (1 siendo un dolor muy leve y 10 siendo un dolor intolerable). Esta evaluación ayuda a definir el nivel de dolor deseado como logro del objetivo.
Esto también permite ilustrar la intensidad de las sensaciones si se trata de un dolor emocional.
Repite esta evaluación de 1 a 10 después de la técnica. Esto te permitirá medir la eficacia de la técnica.
Como se mencionó anteriormente, un fusible es una fórmula de seguridad destinada a asegurar que todo salga de la mejor manera para la persona, evitando efectos indeseables. En cuanto a la técnica del Escáner, el uso del siguiente fusible debe ser sistemático al final de la técnica. Esto también instaura un ritmo de cambio perfectamente adaptado a la persona guiada. El fusible se resume en una simple frase del tipo:
«Los cambios se harán exactamente a la velocidad correcta, si es bueno para ti (o para mí en autohipnosis)...»
Esta técnica se describe en el contexto de una guía para una tercera persona. En autohipnosis, sigue los pasos guiándote a ti mismo.
Requisito previo: hacer evaluar el dolor en una escala de 1 a 10.
Hacer localizar el dolor físico o emocional (para un dolor emocional, si es necesario, hacer un barrido completo del cuerpo para localizarlo bien)
Hacer simbolizar el dolor físico o emocional (dar mínimo tres propuestas a la persona, idealmente cinco si no da el símbolo de inmediato)
Para los siguientes tres pasos, como guía, pregúntale a la persona guiada:
Nombrar el símbolo dado por la persona, por ejemplo una bola, una varilla, una placa...)
De ser necesario, dar mínimo tres sugerencias de método de extracción, por ejemplo arrancar, aspirar, hacer explotar, etc.
Aquí también, si es necesario, dar mínimo tres sugerencias, por ejemplo luz de color, algodón, flores, etc.
Para los siguientes dos pasos, guía a la persona a realizar estas acciones:
Hacer proceder a la extracción del dolor retirando el símbolo.
Hacer reemplazar el símbolo retirado por otro símbolo más bonito que haga sentir bien.
Instalar el fusible de protección verbalmente: «Los cambios se producirán exactamente a la velocidad correcta, si y solo si es bueno para ti...»
Recomenzar la evaluación y continuar con las diferentes etapas del Escáner según sea necesario, hasta que el dolor haya alcanzado un nivel aceptable para la persona.
